viernes, 1 de noviembre de 2013

La Ópera en Italia V: Nápoles

El fundador de la escuela napolitana de la ópera es Provenzale; pero el más ilustre representante de la ópera napolitana fue, sin duda, Alejandro Scarlatti (1659-1725), cuya fecundísima producción cuenta 125 óperas. Entre ellas, “Trigrane”, “Telémaco”, “Griselda”. Pero al lado de sus óperas “serias”, hay pequeñas producciones cómicas, de comicidad indudablemente convencional, pero que apuntan hacia la escena viva de la ópera bufa. Alternando diálogos populares con el italiano convencional de la ópera, llevando a la melodía una encantadora variedad rítmica, se coloca como protagonista de la ópera napolitana. Y es eso lo que deja Scarlatti: efectos brillantes aunque no profundos en el repertorio operístico: no había que preocuparse, como lo hiciera Monteverdi, de la emoción que llega al fondo del alma. Bastaban las melodías agradables que alaguen los oídos, y los efectos puramente externos y sin trascendencia. Sin embargo, la importancia de este Scarlatti está en que “ofreció una síntesis de todos los progresos realizados en el siglo que le viera nacer, y que se sentaran los fundamentos del arte clásico en el siglo que le verá morir”. En él se apoyará, por ejemplo, W.A. Mozart.

A partir de Scarlatti, Nápoles llega a ser factor esencial en la música europea: a Nápoles se dirigen en busca de enseñanza, de fama y de dinero, todos los jóvenes compositores de Europa. Entre ellos: Hanel, Gluck.. Estamos en el comienzo del gran cosmopolitismo patrocinado por la ópera.

Finalmente, hay que recordar que Scarlatti, además de autor de teatro musical, es compositor de música sacra y, en general, polifonista de estilo muy cercano a Palestrina. En este aspecto, recordemos, por ejemplo: casi veinte Oratorios, cerca de 200 misas, además madrigales, motetes, etc.

Grandes triunfos obtuvo también Giovanni Battista Pergolesi (1710-1736), que tuvo, sobre todo, éxito resonante en 1733 con el “intermezzo” bufo “La serva padrona”, intercalado en su gran ópera seria “Il prigioner superbo”. Es una encantadora comedia bufa que se extendió por el mundo, y debe considerarse como una joya. La “acción” (si así puede llamarse el sencillísimo libreto) se reduce a que una sirvienta astuta consigue que su patrón viejo, malhumorado y rico, se case con ella. No es, ciertamente, lo que el argumento perduró, sino la encantadora música, como ejemplo no solo para la ópera italiana, sino también para la “opéra comique” francesa. Puede además, considerarse esta joya con solo dos personajes, la única ópera sobreviviente de esa época. Aunque no es opera, sino solo “intermedio” entre dos actos de una obra mayor y seria.

Otro valor de esa época es Paisiello,cuyas melodías constituyen “una de las mejores antologías de la música de ese tiempo”. Compone la ópera “El Barbero de Sevilla”, obra que entusiasmó tanto al público, que pareció, después, temeraria la idea de su contemporáneo Rossini cuando quiso poner música al mismo libreto.
Pertenecen también a la escuela napolitana el gran Jomelli y Cimarosa, cuya obra “El matrimonio secreto” es una de las óperas bufas más geniales del siglo XVII.

Diremos que decididamente en Napoles se arrojan por la borda los últimos escrúpulos dramáticos de “ideales éticos, nobles y de profundos sentimientos que formaban hasta entonces la base del espectáculo”. La meta ahora es una ópera melodiosa que dé al cantante innumerables posibilidades de lucimiento, y al autor amplia libertad hacia lo que el pueblo pide, con lo que logra así especial éxito la ópera bufa.

Hubo en toda Italia un florecimiento extraordinario de autores de óperas. Si bien de valor musical innegable, se habían apartado mucho de los ideales de los creadores de las óperas. Los extranjeros acudían a aprender la ópera italiana, y los operistas se esmeraban por satisfacer al público, que no llevaba al teatro mas que “sus orejas”, para escuchar la “música fácil, llena de trinos y adornos” hecha para un “teatro a la moda”.

La ópera, pues, había comenzado en Italia, y estaba triunfando.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Muchas gracias por la informacion