María Joao Pires: pequeñas manos creadoras

Considerada una de las mejores pianistas del mundo, Maria Joâo Pires (Lisboa, 1944) llega el 22 de noviembre a Chile, país que visita por primera vez, invitada por la Universidad Andrés Bello, para dar un concierto junto al chelista ruso Pavel Gomziakov y a la Camerata de esta casa de estudios. Ofrecerá una master class gratuita.
Felipe Karadima

Su contextura menuda y frágil se contrapone a la fuerza interpretativa con la que se desenvuelve sobre el escenario. Fuerza que se ve alentada por el naranjo intenso de la falda que viste esta noche.

En el Teatro Berliner Philharmoniker, más de 2.500 personas aplauden efusivamente a Maria Joâo Pires, quien acaba de interpretar junto a la Filarmónica de Berlín el Concierto para Piano n° 9 de Mozart, obligándola a salir tres veces para agradecer al público, luego de culminar con un "bis" a dos manos con el director Trevor Pinoc.

En apariencia, nada queda del principio de artrosis en manos y cuello que la llevó a suspender en agosto su visita a Chile, y permanecer en reposo durante dos meses, luego de una extensa gira por Europa.

Hoy, María Joao Pires está en Chile, invitada por la Universidad Andrés Bello, para dar un concierto y ofrecer una master class gratuita a jóvenes estudiantes, donde tendrá la posibilidad de intercalar interpretaciones y conversación. Y no es casual, la educación la inspira y la moviliza al igual que la música.

-Sorprende la manera en que ha conjugado su carrera y su preocupación por lo social. De hecho, acondicionó su granja ubicada en Portugal, como un "centro para el estudio de las artes" para jóvenes, la Granja Belgais.

"El proyecto fue muy bueno al inicio. Era un proyecto de educación en profundidad, que apuntaba a superar la incapacidad de los niños de poder encontrar su identidad, de poder desarrollar su vida y tener oportunidades. Sin embargo, no nos enfocábamos en desarrollar los talentos, porque en principio todos tienen talentos, lo que no tenemos es la oportunidad. Creo que el gran desequilibrio en el mundo son las armas y la mala educación. Desafortunadamente, el proyecto no continúa porque me fui a Brasil".

-¿Cuál es para usted la importancia del arte en el desarrollo de los niños y la juventud?

"Hay algo esencial en el ser humano que debería ser desarrollado desde el inicio, es el principio de que todo el bien que haces a otros hace bien para ti, de todo el mal que haces a otros haces de mal para ti. Este principio se desarrolla muy bien con la comunicación a través del arte. El arte desarrolla en el ser humano algo que es bueno en su esencia, porque es creativo, porque da al ser humano la posibilidad de crear al mismo tiempo en el que se está aprendiendo a dar y a recibir".

-¿De dónde le viene el gusto del piano? Leí que su hermana fue importante.

"Sí, mi hermana tocaba el piano, y yo tenía 3 años cuando empecé a tocar, y me gustaba mucho la música, pero era el único instrumento que tenía en mi casa y empecé a tocar sola, de oído, porque mi hermana tocaba piezas que no eran muy difíciles, de diferentes autores. Nuestra madre no quería que yo tocase porque pensaba que era muy chiquita, pero yo quería mucho!".

-Uno de los autores que la apasionan es Chopin, de hecho es el elegido para el concierto que dará en nuestro país.

"A mi madre le gustaba mucho Chopin, los nocturnos. Ella siempre quiso que tocase los nocturnos, y yo siempre decía un día, más tarde, ahora no, y cuando murió, me sentí muy mal porque no los tenía grabados para ella, fue una pena. Después los grabé todos (risas). Este último disco recopila los tres últimos años de Chopin. Empieza con la sonata número 3 de piano y finaliza con la sonata para violoncello que tocaremos con Pavel en Chile."

-¿Cómo elige lo que va a tocar en un concierto, cómo se inspira, que la mueve?

"Tú sabes que el repertorio es muy grande de piano y yo tengo que escoger bien porque tengo manos muy pequeñas, y con ellas no puedo tocar más que la mitad del repertorio".

-En el mundo de hoy y pensando en que los jóvenes a veces creen que las cosas son fáciles, ¿cuántas horas usted al día dedica al piano?

"Depende. Tienes que trabajar mucho, desarrollar tu técnica propia. Depende de la época de tu vida, dónde estás estudiando. Al inicio necesitas más horas, luego, cuando estás preparando un repertorio necesitas más horas, cuando estas en tour necesitas menos, porque es mas difícil ensayar por los viajes".

-¿Cómo recibe el cariño del público? Por ejemplo anoche cuando la aplaudieron efusivamente después de tocar con la filarmónica de Berlín y finalizar a dos manos con el director, Trevor Pinoc.

"Me gusta tocar con Trevor Pinoc y con la orquesta, es muy ingeniosa. Toqué muchas veces con ellos. Pero no creo que sea especial el hecho de tocar. Creo que especial es la gente que se encuentra para un concierto, lo especial es la música, que junta a la gente y los momentos son los especiales. Puede ser en Berlín con una gran orquesta, o en un pequeño pueblo. No es más especial para mí uno que otro. Pienso que también será especial con la Camerata de la U. Andrés Bello". Interrupciones forzadas

-Hace un par de meses tuvo que suspender su concierto en Chile por problemas de salud, pero sabemos que años atrás estuvo muy enferma."Sí, una operación al corazón me tuvo seis meses sin tocar. Pero estoy bien ahora. De hecho, este disco de Chopin lo dediqué a las personas que salvaron mi vida".

-Ese tiempo para usted como artista debe haber sido doloroso, no poder tocar música.

"No, no, no, siempre me gustó mucho la música, claro que cuando eres joven te gusta la acción, ¿no? Acción de tocar, eres activo. Pero aprendí muy pronto que escuchar es también una acción, es muy bueno, me gusta mucho, si no, no puedo tocar. Hace muchos años tuve un problema con la mano, no podía tocar y mis niños eran pequeños. No me gustaba dejarlos y paré de tocar cuatro años. Y no me hacía falta, me gustaba hacer otras cosas. No es una necesidad, tan grande tocar, no".

-¿Qué opina de la piratería y las descargas por internet?

"Yo no estoy tan preocupada con eso. Pienso que vivimos en un mundo desastroso, más por la maldad, por el número de personas que se está muriendo de hambre, los niños que se mueren cada segundo. Me preocupo muchos más por estas personas que por los discos o la música, porque pienso que la injusticia social es tan grande que va a destruir al planeta. ¿Me perdona?".

"No me preocupa tanto la piratería como las personas que mueren de hambre."